Espai Aigua es una escuela gestionada por una asociación sin ánimo de lucro cuya finalidad es generar impacto social a través de una propuesta educativa inclusiva, singular e innovadora. Está formada por familias, docentes y personas interesadas en promover una realidad más inclusiva, acogedora y justa a través de la educación.
La asociación promueve una escuela con las etapas de Infantil y Primaria y un laboratorio pedagógico que ofrece formación dirigida a maestros, profesores, acompañantes, familias o toda persona con una vocación docente que ame y cuide los procesos de aprendizaje.
Nuestra propuesta es fruto de muchos años de poner en práctica y de investigar constantemente una nueva mirada del currículum según las diferentes etapas del desarrollo, a lo que se suma una mirada radicalmente inclusiva.
Ahora nos encontramos en un momento importante, ya que la escuela, tras el esfuerzo que ha supuesto conseguir la homologación, debe poder consolidarse y garantizarse la sostenibilidad económica. Los años de tensión en relación a la continuidad han supuesto un gran esfuerzo por parte de la comunidad que debemos cuidar y sostener. Poder saldar los préstamos y enfocar la comunicación en llegar a aquellas personas interesadas en unirse al proyecto es clave para garantizar la proyección y sostenibilidad de la asociación y la escuela, así como la labor transformadora a través de la educación que es el fin último de la asociación.
Nuestros ejes:
NO EXCLUSIÓN
Entendemos la diversidad como aquello inherente a la vida, por tanto, la diversidad no es necesario aceptarla, simplemente es. La normalidad, como construcción social opuesta a esta diversidad natural, es un lugar privilegiado en el que vamos entrando y saliendo por turnos según nuestras condiciones. En la escuela ponemos la atención a por qué excluimos, ya que si dejamos de hacerlo el concepto de inclusión se transforma en convivencia.
PROYECTOS INDISCIPLINADOS Y PEDAGOGÍA CREADORA
Estudiamos y aprendemos con todo el cuerpo. El mundo y los saberes no se compartimentan en asignaturas inconexas y aisladas. Todo se relaciona en los distintos proyectos que se diseñan a partir de intereses (propios o detonados). Cada itinerario curricular es único, fruto de un currículum emergente que se va construyendo a lo largo de estas etapas. Con la evaluación competencial y la documentación pedagógica acompañamos los procesos y abrimos nuevas posibilidades.
Aprendemos haciendo y nos reflejamos en las artes, los movimientos maker, el tinkering, el constructivismo, el aprendizaje competencial y por proyectos, la mirada sistémica y el acompañamiento emocional.
ECOLOGÍA Y PERSPECTIVA DE GÉNERO
Todas las expresiones son igual de válidas y reconocidas. En la escuela los cuidados están en el centro de nuestras relaciones humanas y no humanas (el cuidado del planeta). Cuestionamos a diario la perspectiva machista, androcéntrica, eurocentrista, racista, colonialista y capacitista que todavía heredamos en nuestros modelos educativos y creamos otras miradas más libres y justas.
Una escuela transformadora y un referente pedagógico
Como escuela homologada queremos situarnos en el mapa educativo para poder ser una opción para aquellas familias con niñas y niños de 3 a 12 años que vean en el proyecto un lugar adecuado para el crecimiento y el desarrollo integral de sus procesos de aprendizaje.
Queremos seguir haciendo de nuestro proyecto una propuesta accesible, que dé respuesta a los retos educativos y sociales emergentes , en relación a la diversidad, la inclusión y la crisis social y ambiental, generando un espacio acogedor, amoroso y transformador para todas las personas que se acerquen a él.
Deseamos también poder transferir toda la experiencia acumulada en relación a la pedagogía creadora y sensible y el acompañamiento emocional como clave en los procesos de aprendizaje.
Al mismo tiempo la voluntad del proyecto es adoptar una forma jurídica cooperativa para poder establecer sinergias con otras propuestas que aborden los retos contemporáneos y poder ofrecer un espacio para la construcción de formas diferentes de pensar y vivir la diversidad y la convivencia en un mundo altamente complejo.
Espai Aigua nació en 2009, en el barrio del Clot, en la ciudad de Barcelona con la etapa de infantil. El curso 2013 nos trasladamos al barrio del Guinardó, ampliando nuestro proyecto a la etapa de primaria. En 2021 se inició el laboratorio pedagógico para dar cabida a los proyectos de los últimos cursos de la escuela, la promoción y difusión de prácticas innovadoras y poder cumplir la normativa en relación con los espacios para homologar la escuela.
Actualmente, somos un equipo de 8 maestras y 45 familias con capacidad para acompañar a 108 niños y niñas.
La línea pedagógica de nuestro proyecto se define sobre distintos ejes: la perspectiva de género, la no exclusión, la coeducación, una mirada sistémica de los procesos, el ecologismo, la no segmentación del conocimiento por asignaturas, el seguimiento individualizado con ratios reducidas, el acompañamiento emocional y la creatividad.
El nuestro es un proyecto pedagógico conectado con la vida, atento a las necesidades de la infancia, sus familias y el equipo de educadoras. Contamos con un equipo diverso, muy formado, apasionado por nuestra labor y con experiencia en pedagogías innovadoras. Y, sobre todo, compartimos una pasión común: la conexión con la vida en todas sus dimensiones y la educación como un espacio privilegiado para crear juntas un mundo mejor.
Nuestro equipo:
Cristina García Carbonell es maestra especialista en pedagogía terapéutica, directora de Espai Aigua y cofundadora del Laboratorio Pedagógico. Cree en una educación que pone la vida en el centro, respeta los ritmos y modos diversos de hacer, ser y sentir, y que construye comunidad. Combina la práctica diaria en la escuela con la formación a docentes y profesionales y el desarrollo de propuestas que conectan educación, cultura y pensamiento crítico, con el objetivo de abrir caminos hacia formas de aprender más justas, flexibles y abiertas.
Laura Arnal Villanueva es maestra especialista de música y en el ámbito de las artes escénicas, con formación en perspectiva de género. Entiende la escuela como un espacio lleno de posibilidades donde explorar cómo transformar la forma de aprender y de estar en el mundo. Le entusiasma compartir con los niñes el descubrimiento de cosas nuevas, el placer de aprender, y acompañar procesos donde la curiosidad y la creatividad se convierten en motor.
Sara Maurel Virtus es maestra de educación infantil con experiencia en proyectos de educación viva, tanto públicos como privados, y cofundadora de una escuelita. Apasionada de acompañar a los niños en todas las dimensiones de su crecimiento y en sus procesos creativos, desde el vínculo, la confianza y una mirada cercana y transformadora.
Adriana Gil Yela es maestra de educación primaria con la mención en pedagogía terapéutica y educadora social con experiencia en el mundo de la coeducación. El compromiso social le lleva siempre de nuevo al valor de la educación como espacio privilegiado, poniendo la ternura en el centro de los procesos.
Jose Manuel Rodríguez Gutiérrez es licenciado el Traducción e Interpretación en Lengua Inglesa y tiene un máster en profesorado. Aunque sus especialidades son las lenguas y el movimiento, disfruta mucho facilitando el aprendizaje de forma global desde hace 20 años.
Le emociona ver el potencial de cada persona que acompaña y ayudarla a desarrollarlo a su ritmo y por su propio camino.
Doa Rodríguez Bover es Psicóloga especialista en intervenciones familiares sistémicas, postgraduada en lenguajes expresivos y máster en Orientación Escolar. Con más de 20 años de experiencia en educación viva.
Alicia Camargo Donaire es licenciada en Bellas Artes y especialista en psicomotricidad terapéutica. Hace catorce años que se dedica a la educación. Su formación en educación activa le ha permitido acompañar el aprendizaje de forma integral y respetuosa. En el día a día, pone la creatividad al servicio del acompañamiento de los niños, buscando siempre nuevas formas de respetar y despertar la curiosidad, la expresión y el desarrollo único de cada persona.
Virginia Saura Heinzen es educadora con más de 20 años de experiencia acompañando a niños y familias, con formación en educación respetuosa y acompañamiento emocional, psicodrama, integración relacional y psicoterapia sensoriomotriz. Entiende el vínculo y la presencia como base del crecimiento y bienestar. Apasionada del arte, la danza y la música como formas de expresión y transformación.
En Espai Agua disfrutamos del presente educativo de las personas pequeñas con atención y cuidado. Crecemos, compartimos, hacemos y creamos. Y es en este devenir común que nos transformamos en personas en todas sus facetas: emocional, física, mental, social y, como consecuencia, académica.